A menudo no se detecta, pero si supieras el daño que causa, ¡lo arrancarías de raíz!
Envidia. Es insidiosa. Penetrante. Corrosiva. En la era del materialismo y las redes sociales, es difícil no sentir el avance de esta tentación creciente y omnipresente. Fabarez diagnostica el problema de este pecado omnipresente. Lleva al lector a historias bíblicas con lazos a menudo pasados por alto con la envidia que exponen y demuestran la seriedad y el daño causado por nuestros motivos no examinados. Cuando se permite que la envidia resida sin control en nuestros corazones, hay costos internos, relacionales y sociales: Envidia explora estos.
Al comprender la vida en el cuerpo de Cristo, los lectores aprenden a regocijarse verdaderamente con los que se regocijan. Y salimos con una capacidad más profunda para la gracia y el amor desinteresado. Con un corazón pastoral, Fabarez asegura a los cristianos una esperanza divina y la promesa de un reino eterno donde los corazones están contentos y la alegría es plena.

