El paisaje invisible: Mente, alucinógenos y el I Ching


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Descripción

Capítulo UnoLa Figura del ChamánDe todas las diversas instituciones religiosas que los humanos han elaborado desde antes del comienzo de la historia registrada, la del chamanismo es una de las más singulares y es probablemente una de las más arcaicas también. El chamán es una especie de inconformista entre los practicantes religiosos. Si bien el chamanismo se da en prácticamente todas las culturas del planeta, manifestándose en tradiciones religiosas tanto antiguas como modernas, tanto "primitivas" como sofisticadas, el chamán sigue siendo eminentemente individualista, idiosincrásico y enigmático, manteniéndose siempre al margen de las instituciones eclesiásticas organizadas, al tiempo que desempeña importantes funciones para la vida psíquica y religiosa de la cultura. Comparable, pero no idéntico, con otros practicantes idiosincrásicos similares como los curanderos y los hechiceros, el chamán es el poseedor de técnicas de probada eficacia y de poderes que rozan lo paranormal, cuya comprensión completa aún elude a la psicología moderna. Es esta compleja y fascinante figura del chamán la que queremos analizar desde un punto de vista a la vez comprensivo, interpretativo y psicológico, con el fin de responder a las siguientes preguntas: (1) ¿Cuáles son los aspectos tradicionales del chamanismo tal como se encuentra en las culturas primitivas? (2) ¿Cuál es la naturaleza de la personalidad y las habilidades chamánicas, y cuál es el papel psicológico del chamán en la sociedad en general? Y (3) ¿Existen instituciones análogas al chamanismo en la sociedad moderna?La vocación de chamán se encuentra en casi todas las culturas arcaicas, desde los aborígenes australianos hasta los indios Jívaro del centro de Ecuador y Perú, pasando por las tribus yakutas de Siberia. Se cree que se originó entre estos pueblos siberianos, aunque su difusión a otras culturas debe haber tenido lugar muy temprano en la prehistoria, ya que, junto con hechiceros, magos y sacerdotes, el chamanismo puede contarse entre las profesiones más antiguas.La palabra "chamán" deriva del término tungú "saman", derivado a su vez del pali "samana", lo que indica una posible influencia del sur (budista) entre estos pueblos del norte (Eliade 1964, P. 4951). Eliade distingue al chamán de otros tipos de practicantes religiosos y mágicos principalmente en función de su función y técnicas religiosas: "... se cree que cura, como todos los médicos, y que realiza milagros de fakir, como todos los magos, sean primitivos o modernos. Pero más allá de esto, es un psicopompo, y también puede ser sacerdote, místico y poeta". Además, define al chamán como un manipulador de lo sagrado, cuya función principal es inducir el éxtasis en una sociedad donde el éxtasis es la principal experiencia religiosa. Así, el chamán es un maestro del éxtasis, y el arte de chamanizar es una técnica de éxtasis (Eliade 1964, P. 4).En las sociedades arcaicas, una persona (ya sea hombre o mujer) puede convertirse en chamán principalmente de dos maneras: transmisión hereditaria o elección espontánea. En cualquier caso, el chamán novato debe someterse a una ordalía iniciática antes de poder alcanzar el estatus de chamán completo. La iniciación generalmente tiene dos aspectos: un aspecto extático, que tiene lugar en sueños o trances, y un aspecto tradicional, en el que el chamán recibe instrucción en ciertas técnicas, como el uso y el significado del disfraz y el tambor chamánicos, el "lenguaje espiritual" secreto, los nombres de los espíritus ayudantes, las técnicas de curación, el uso de plantas medicinales, y así sucesivamente, por un maestro chamán anciano. Estas técnicas tradicionales de chamanismo no son invariablemente transmitidas por un chamán anciano, sino que pueden ser impartidas al neófito directamente a través de los espíritus que se le presentan durante su éxtasis iniciático. La falta de un ritual público no implica en modo alguno que se descuide dicha instrucción tradicional.La parte extática de la iniciación del chamán es más difícil de analizar, ya que depende de una cierta receptividad a los estados de trance y éxtasis por parte del novato: Puede ser temperamental, algo frágil y enfermizo, predispuesto a la soledad, y quizás tenga ataques de epilepsia o catatonía, o alguna otra aberración psicológica (aunque no siempre, como han afirmado algunos escritores sobre el tema, cf. Eliade 1964, pp. 23 y ss. y más abajo]). En cualquier caso, su predisposición psicológica al éxtasis constituye sólo el punto de partida de su iniciación: el novato, tras una historia de enfermedad psicosomática o aberración psicológica más o menos intensa, finalmente comenzará a sufrir enfermedades iniciáticas y trances; yacerá como muerto o en un sueño profundo durante días. Durante este tiempo, sus espíritus ayudantes se le acercarán en sueños y podrá recibir instrucciones de ellos. Invariablemente, durante este trance prolongado, el novato experimentará un episodio de muerte y resurrección místicas: puede verse reducido a un esqueleto y luego revestido de nueva carne; o puede verse hervido en un caldero, devorado por los espíritus y luego recuperado; o puede imaginarse siendo operado por los espíritus, con sus órganos extraídos y reemplazados por "piedras mágicas", y luego cosido de nuevo.Aunque los motivos particulares pueden variar entre culturas e incluso individuos, el simbolismo general es claro: el chamán novato experimenta una muerte y resurrección simbólicas, lo que se entiende como una transformación radical en una condición sobrehumana. A partir de entonces, el chamán disfruta de acceso al plano sobrenatural; es un maestro del éxtasis, puede viajar en el reino de los espíritus a voluntad, puede curar y adivinar, puede tocar hierro al rojo vivo con impunidad, y así sucesivamente. En resumen, el chamán se transforma de un estado de ser profano a uno sagrado. No sólo ha logrado su propia curación a través de esta transmutación mística, sino que ahora está investido del poder de lo sagrado, y por lo tanto también puede curar a otros. Es de primera importancia recordar esto, que el chamán no es simplemente un hombre enfermo, o un loco; es un hombre enfermo que se ha curado a sí mismo, que está curado, y que debe chamanizar para permanecer curado.

Autor: Terence McKenna
Editorial: HarperOne
Publicado: 22/04/1994
Páginas: 256
Tipo de encuadernación: Tapa blanda
Peso: 0.65lbs
Tamaño: 9.28h x 6.10w x 0.65d
ISBN13: 9780062506351
ISBN10: 0062506358
Categorías BISAC:
- Cuerpo, Mente y Espíritu | Adivinación | General
- Cuerpo, Mente y Espíritu | Parapsicología | General
- Cuerpo, Mente y Espíritu | Enteógenos y Sustancias Visionarias

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