Jordan fue una vez una Niña Perdida, convencida de que nunca crecería. Ahora, tiene veintidós años y está exiliada en el mundo real, todavía sufriendo la abstinencia del Polvo mágico adictivo de su infancia. Sin nada que perder, Jordan regresa a la Isla y sus historias —de piratas y guerra y la crueldad de la juventud—, con la intención de enfrentarse a Peter una última vez, en sus propios términos.
Si eso la convierte en la villana... que así sea.

