La Navidad fue hermosa en nuestro hogar ese año, como aquella gloriosa primera Navidad cuando Jesús nació. Él vino a salvarnos de nuestros pecados, pero ¿qué pasa con nuestras tristezas? Dos días después de Navidad, mi precioso hijo Jacob murió en un accidente. El Espíritu Santo ya me había preparado, pero aun así lloré lo que parecieron un millón de lágrimas. Como Raquel, mi voz se alzó en "lamentación, llanto y gran lamento... llanto por sus hijos, negándose a ser consolada, porque ya no existen" (Mateo 2:18). El llanto de Raquel se menciona por primera vez en Jeremías 31:15 durante un tiempo de cautiverio para el pueblo de Dios. Muchos son cautivados por el pecado, las adicciones, la rebelión contra Dios y el dolor de las injusticias. Sin embargo, he descubierto que no importa cuál sea tu pérdida, puedes dejar de llorar y empezar a vivir de nuevo. Si pones tu fe en él, Dios te dará belleza por cenizas.
Autor: Lynn PayneEditorial: iUniverse
Publicado: 05/12/2018
Páginas: 160
Tipo de encuadernación: Tapa blanda
Peso: 0.42 libras
Tamaño: 8.50 alto x 5.50 ancho x 0.34 profundidad
ISBN13: 9781532063978
ISBN10: 1532063970
Categorías BISAC:-
Biografía y Autobiografía |
Memorias personalesAcerca del autor
Lynn Payne vive con su esposo Jeff de 32 años. Tienen tres hijos: Blake, Leslie y, por último, Jacob, que está en el cielo. También es abuela de Anslee, de siete años. Le apasiona la palabra de Dios y compartirla con aquellos que lo necesitan, especialmente con los padres en duelo.
Este título no es retornable